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Conflicto palestino-israelí
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Antonio Romero Ysern



Registrado: 12 Oct 2003
Mensajes: 386
Ubicación: Aracena (España)

MensajePublicado: Mar May 25, 2004 7:00 pm    Título del mensaje: López y Haddok Responder citando

Estimados amigos:

López escribió:
La familiaridad con los conceptos e ideas forjados por un filósofo son necesarios para comprenderle y pensar a partir de él. Si uno se familiariza con el pensamiento de Bueno aprende a emplear categorías como: diamérico/metamético, materia ontológico general (y M1, M2, M3), etic/emic, eje radial, totalidades atributivas/totalidades distributivas, Basal (base/superestructura), cierre categorial, dialelo antropológico, Eutaxia, megárico, etcétera, etcétera. Pero si uno se familiariza con el pensamiento de Deleuze aprende a emplear categorías como: Rizoma, desterritorialización/reterritorialización, multiplicidades, esquizoanálisis, agenciamientos, estrato, meseta, líneas de fuga, máquina abstracta, nomadismo, rostridad, ritornelo, flujos, segmentariedades, manada, etcétera, etcétera. (Otro tanto se puede hacer con todos los pensadores que he citado con anterioridad). Para sopesarlos hay que dominar ambas terminologías y cruzarlas dialécticamente en lenguaje natural (ya que si no son inconmensurables y cada uno se queda en su Iglesia con su monólogo), pero no se puede despreciar una de ellas por desconocimiento (despreciar lo que se ignora) a favor de otra que se conozca mejor.


Efectivamente, el procedimiento dialéctico es característico del materialismo filosófico. Por eso, si tomamos, por ejemplo, El mito de la izquierda (libro que aconsejo vivamente a López, sumido en la empanada mental de la izquierda indefinida), lo primero que encontramos en su primer capítulo es una exposición sistemática de las principales ideas sobre la izquierda. Eso es lo que hace que ya de entrada el proceder dialéctico sitúe este libro por encima de otras aportaciones dogmáticas, acríticas.

Pero precisamente una de las ideas centrales de Deleuze desde, por ejemplo, Nietzsche y la filosofía es el rechazo de la dialéctica. Un rechazo, por lo demás, burdo por psicologista: la dialéctica sería propia de resentidos porque no se limita a la afirmación, sino que de forma reactiva las propias tesis se formularían a la contra. Luego, si López reivindica el proceder dialéctico, bienvenido sea. Pero tendrá que dejar esos santos patronos que se ha buscado.

Por otra parte, la ristra de "conceptos" de Deleuze que enumera, no es equiparable a la lista de conceptos del materialismo filosófico. Al menos mientras alguien no se moleste en definir, rizoma, desterritorialización/reterritorialización, multiplicidades, esquizoanálisis, agenciamientos, estrato, meseta, líneas de fuga, máquina abstracta, nomadismo, rostridad, ritornelo, flujos, segmentariedades, manada...Aunque me conformaría con que definiera de momento "pueblo".


López escribió:
A este paso jamás hablaríamos de Palestina y su conflicto con Israel. Digamos que acepto que "palestina" fuese una "nación étnica" ¿y qué? Estaríamos entonces hablando de una nación étnica que quiere "autodeterminarse" frente a un "Estado étnico" (Estado-Nación) que la somete bajo su férula, el de Israel. No me parece que haga falta mucha filosofía ni ucha geometría para comprender algo tan elemental. La gente no sabe mucha geometría pero perfectamente se da cuenta de que derribar 11.000 casas en tres años en Rafah (Palestina) es una manera un tanto neonazi (ni siquiera los nazis demolían las casas de los judíos sino que los echaban y las ocupaban) de solucionar los conflictos.



Hablemos, pues, de los árabes que viven en Israel. Israel no es ningún Estado étnico, desde el momento en que precisamente acoge a árabes, a los palestinos. Pero, ¿por qué a cada etnia, cada tribu, le tiene que corresponder un Estado? Un Estado consiste precisamente en una unidad política que supera el plano de lo étnico. ¿Qué los árabes de Israel quieren formar un estado? Que lo hagan...si pueden. Pero llamar a Israel neonazi es un memez como la de Llamazares cuando dice de los terroristas del 11-M que son unos nazis.

Llamando nazi a Israel, López se parece insultando al capitán Haddok, compañero de aventuras de Tintín, que por cierto compartía ciertas aficiones con Deleuze, aunque espero que no con López mismo.


Un saludo
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Antonio Romero Ysern



Registrado: 12 Oct 2003
Mensajes: 386
Ubicación: Aracena (España)

MensajePublicado: Mar May 25, 2004 7:39 pm    Título del mensaje: Últimas noticias sobre Gaza Responder citando

Estimados amigos:


Imaginemos que en la retransmisión televisiva de un partido de fútbol, se manipularan digitalmente las imágenes, de forma que sólo viésemos a uno de los dos equipos. El partido sería sencillamente ininteligible.

Pues bien, algo así ocurre con la información de todas las cadenas televisivas en España (¿Y en toda Europa?) con respecto a lo que ocurre en Israel. Para el televidente medio, lo que ocurre allí es sencillamente incomprensible. La única explicación que cabe para ellos es que entre los israelíes la proporción de psicópatas es alarmantemente mayor que la media occidental: allí, los militares, cuando están aburridos, derriban casas a golpe de misiles, con tanques y helicópteros, y se divierten matando niños.

Por ejemplo, los recientes sucesos del sur de Gaza, en la frontera con Egipto. Literalmente: es imposible saber qué estaba pasando allí viendo las noticias de la televisión y leyendo los titulares de TODOS los periódicos nacionales. Este artículo del muy progre diario de la mañana nos da la pista, al menos, de por donde van los tiros. Un saludo.


Israel cava un foso para aislar Rafah

El Ejército de Israel excavará una zanja para inutilizar los pasadizos palestinos

JORGE MARIRRODRIGA (ENVIADO ESPECIAL) - Jerusalén

EL PAÍS | Internacional - 25-05-2004

Un clavo saca a otro clavo y contra los que excavan, lo mejor es excavar, eso sí, más profundo. El Gobierno israelí planea la construcción de una gigantesca zanja en Rafah, a lo largo de la frontera con Egipto, para inutilizar los túneles que cruzan de un lado a otro de la demarcación y sirven, entre otras cosas, para introducir armas en Gaza para los movimientos radicales palestinos.
Los túneles son la razón oficial por la que se desencadenó la Operación Arco Iris saldada hasta el momento con 41 palestinos muertos, más de 100 edificios derribados y un solo túnel encontrado.
Todavía no está clara la profundidad ni la longitud final que tendrá el foso, según el responsable del departamento de construcciones del Ministerio israelí de Defensa, Abraham Haver, aunque está confirmado que saldrá a concurso público como una obra civil más. En cualquier caso, los israelíes han derribado los edificios que se encontraban a menos de 300 metros de la frontera y la mayoría de los túneles no se hallan a más de una decena de metros de profundidad. Ello es debido al método -artesanal o precario, según se prefiera- con el que se construyen. Los palestinos reconocen que aunque existen, tampoco son muy numerosos.
"Un túnel no es algo tan fácil de construir. Es necesario encontrar una casa desde la que empiece el túnel y otra, al otro lado de la frontera, en la que esté la salida", explica un palestino residente en Gaza que pide no ser identificado por temor a los cuerpos de seguridad israelíes y palestinos. Tras elegir la vivienda, los constructores desde el lado palestino construyen una habitación secreta en la planta del edificio que puede estar por debajo del nivel del suelo y desde ésta comienza la excavación del túnel propiamente dicho. "No puede alcanzar más de unos quince metros de profundidad porque de lo contrario falta el aire", advierte la fuente.
Normalmente los túneles no tienen sistemas de ventilación. Facilitaría su localización y los hace mucho más caros. Un hombre tumbado excava un agujero por el que a duras penas cabe tumbado. Y así durante unos tres meses. El objetivo final no es que quepa una persona, sino grandes bolsas de deportes o cestos cerrados donde irán las mercancías. Cuando el túnel está acabado, un sistema de poleas entre ambos lados de la frontera permite el acarreo de armas, drogas -especialmente hachís- y toda clase de productos. En 20 años que dura el fenómeno, han existido túneles de todo tipo, incluso alguno dotado de una especie de raíles que facilitaba el transporte.
"Uno de los mayores problemas es deshacerse de la tierra que se excava. Hay que sacarla en cantidades muy pequeñas para no levantar sospechas", dice el palestino. Y es que no sólo hay que librarse de las miradas indiscretas de los informantes palestinos que trabajan para Israel, o de la inteligencia palestina, sino también de las otras bandas que controlan el negocio de los túneles. Porque, a pesar de que también sirvan para el contrabando de armas con destino a los grupos radicales palestinos, la mayoría de los túneles tienen una gestión privada. Pertenecen a jefes de bandas locales a ambos lados de la frontera que los alquilan para otros transportes. Periódicamente los militares israelíes procedían a enterrar explosivos y los hacían estallar, con el fin de que el temblor de la tierra inutilizara los túneles. Otras veces los descubrían horadando con sus excavadoras, pero nunca llegaban a paralizar totalmente el trasiego.
En la superficie, ayer los militares israelíes se retiraron definitivamente del barrio de Tel al Sultan, pero todavía había presencia de tropas en la barriada de Al Brazil, donde por tercer día consecutivo se repetían las escenas de hombres, mujeres y niños tratando de recuperar sus pertenencias de entre los escombros dejados por las excavadoras y los dinamiteros.
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José Manuel López Robledo



Registrado: 29 Oct 2003
Mensajes: 28
Ubicación: Madrid

MensajePublicado: Mie May 26, 2004 10:53 am    Título del mensaje: Gustavo Bueno redivivo Responder citando

A Rodriguez Pardo decirle que no veo que tampoco él pruebe nada. Si los únicos que prueban algo son Gustavo Bueno y Aristóteles entonces en cuento Rodriguez Pardo se convierte en clon de Bueno yo me convierto en clon de Aristóteles y así hacemos debatir a Aristóteles con Bueno pero nos borramos a nosotros mismos como sujetos operatorios de la discusión. Gustavo Bueno redivivo frente a Aristóteles redivivo. El llamar "reaccionarios" a quienes no piensan como uno es un terrible error de Simón Royo, no le voy a defender a él ni a nadie, aunque tiene muchas páginas su artículo de Camp David como para despacharlo tan fácilmente; si bien contiene pocas propuestas, como se señaló en eso sí que acertadamente y no hay allí más que una recolección de informaciones.

De las propuestas ya me ocupo yo aquí. Para solucionar el conflicto israelo-palestino hay dos, ya he hablado yo y otros aquí y las resumo a continuación: la partición de Palestina en dos Estados (solución ya presentada por la ONU desde 1948) o la re-constitución del Estado de Israel para convertirlo en un Estado bi-nacional (árabe-judío) acabando con el Apartheid y con la "limpieza étnica". (¿Cuáles son las propuestas de Gustavo Bueno para solucionar el conflicto en Oriente Medio? No veo que tenga él ninguna y sus seguidores en poco le ayudan).

De las propuestas para Europa, España y el mundo, indudablemente las propuestas antagónicas a las de este Foro no son que Estados Unidos e Israel sean la civilización frente al mundo bárbaro cruzada en la que se les va a sumar el Imperio español, sino que España debe integrarse en una Europa Unida (ya muy en marcha) de la que Alemania y Francia son indudablemente los motores fundamentales formando parte de un bloque occidental alternativo al de la hegemonía estadounidense y su capitalismo neoliberal mundial.

La inversa a esa acusación de que los antagonistas de Bueno se limitan a llamar "fascistas" o "reaccionarios" a quienes no piensan como ellos sería que alguien dijese que el señor Rodriguez Pardo se limita a llamar "progres" e "ignorantes" a todos lo que no piensan como él. Yo ya dije que emplear estas "formas" era propio de aficionados, de niñatos que tan sólo hace cinco años que acabaron la carrera y que les queda mucho colacao por tomar. No he despachado de ese modo a este interlocutor.

Tanto "reaccionario" como "progre" pueden ser "descripciones" que no insultos, si se explican los referentes y las razones de estos referentes, pero si sólo se hace eso se hace poco; aunque poco, señores, es mejor que nada. (Dime con quien andas y te diré quien eres. Si andas con Aznar, Sharon y Bush no serás "progre" no, ¿qué serás? ¿acaso la izquierda realmente existente?).

Ya realicé una serie de definiciones con ayuda de Aristóteles y de su "Política", así como de la ciencia filológica, de "comunidad", "aldea", "pueblo", "ciudad-Estado", pero se le ha hecho caso omiso. Quien quiera definiciones estáticas de las palabras antedichas que vaya al diccionario.

Las pruebas de que si no sabe nada de Nietzsche sería mejor no hablar de lo que no se sabe las tiene Rodriguez Pardo en la biografía de Janz (facilmente localizable en Alianza editorial). Nietzsche no tiene "escritos sobre Homero" con anterioridad a su disertación inaugural como catedrático de Basilea, de modo que poco podrían haber tenido parte en su habilitación como doctor unos escritos inexistentes. Sus trabajos hasta entonces versaban sobre Teognis, los líricos griegos y las fuentes de Diogenes Laercio (por los que se le validó como doctor).

Además de su disertación inaugural o lección magistral que pronunció Nietzsche como catedrático de Filología clásica sobre Homero (1869) trataría también en sus lecciones de filología del "Certámen entre Homero y Hesiodo" obra atribuida generalmente a Alcidamante.

Como prueba aquí tiene un listado de los escritos de juventud del Nietzsche filólogo (tal y como han sido editados por Colli-Montinari):


Cita:
(KGA II/1) Philologische Schriften 1867-1873.

-Zur Geschichte der Theoghnideischen Spruchsammlung.
-Beiträge zur Kritik der griechischen Lyriker.
-De Laerti Diogenis fontibus.
-Analecta Laertiana.
-Beiträge zur Quellenkunde und Kritik des Laertius Diogenes.
-Homer und die Klassische Philologie. [ Homero y la filología clásica ].
-Der Florentinische Tractat über Homer und Hesiod, ihr Geschlecht und ihren Wettkampf.
-Certamen quod dicitur Homeri et Hesiodi.
-Rezensionen.

(KGA II/2) Vorlesungsaufzeichnungen (ss. 1869- ws. 1869/70).

-Prolegomena zu den Choephoren des Aeschylus.
-< Zu den Choephoren>; -< Kommentar zu den Choephoren >.
-< Die griechischen Lyriker >.

-Vorlesungen über lateinische Grammatik.

Anhang: Nachschriften von Vorlesungen Nietzsches.

1) < Aeschylus: Choephoren, Verse 1-450 >
2) < Hesiod: Génos kaì Bíos Êsiódo. Certamen. Êrga >
3) Griechische Lyriker.

(KGA II/3) Vorlesungsaufzeichnungen (ss. 1870- ws. 1871).

-Einleitung in die Tragödie des Sophocles. 20 Vorlesungen.
-< Ciceros Academica >.
-Griechische Rhythmik.
-< Aufzeichnungen zur Metrik und Rhythmik >.
-Zur Theorie der quantitirenden Rhythmik.
-Rhytmische Untersuchungen.
-Encyclopaedie der Klass. Philologie.


A los Antonios, Rodriguez Vergas y similares, que ya me han cansado bastante con su palabrería vacía, colérica y faltona, sólo despedirme a su manera, y, tras ignorarles un buen rato, mostrándoles mi indiferencia, intentar ponerme a su altura. Y así, con su finura e inteligencia (ahora sí, para no volver) contestarles a su nivel:

¡que os den mucho por el culo! ¡payasos!

Cada Iglesia con su Mesías y su cofradía.

¡Eso es la Filosofía en España! ¡Qué mierda de país!
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Pedro Insua Rodríguez



Registrado: 09 Oct 2003
Mensajes: 279
Ubicación: Madrid

MensajePublicado: Mie May 26, 2004 1:03 pm    Título del mensaje: Responder citando

Estimados foristas:
Si me permitís, un inciso que va de nuevo en la línea de desviarse del tema del conflicto palestino-israelí para remontarse a las "condiciones de la discusión", por así decir, según la ha llevado López Robledo. Y es que López Robledo, en efecto, acusa, repitiendo lo dicho por Oñate, de haber "preparado una encerrona" a Santesmases en la Casa de la Rioja. Esto, dice, se lo contó un amigo.
Puesto que yo he tomado parte en la organización de las Encuentros voy a contestar a tal acusación "por alusiones".
Primero insistir en lo dicho por Antonio Romero: el único que recibió el "piropo" de "fascista" desde el público fue Fanjul, antes de haber tenido tiempo de acabar su exposición. ¿Su amigo le habrá contado esto a López Robledo?.
Segundo, a nadie se nos ocultaba, desde la organización, que la perspectiva que Fanjul y Santesmases iban a tener del asunto, Guerra y Globalización, no iban a ser coincidentes, sobre todo porque todos contábamos con que las referencias a la guerra de Iraq iban a ser inevitables. Tampoco la perspectiva de Bueno iba a "armonizar" con la de Santesmases y sí, acaso, mejor con la de Fanjul. Santesmases compartía mesa con Fanjul. Bueno intervenía al día siguiente. Precisamente se buscaba el que Fanjul y Santesmases expusiesen sus puntos de vista, sabiendo de sus posturas contrapuestas o, por lo menos, no armónicas.
El debate posterior al que dieron lugar las intervenciones básicamente circuló en torno a si "Europa" es un sujeto político real o no, es decir si existe unidad entre los intereses políticos de Europa o no. Santesmases, en su exposición, suponía que sí, y que tal sujeto se encontraba ante la amenaza de dos fundamentalismos: el islámico (Bin Laden) y el norteamericano (Bush), como dos toros (por decirlo al modo de Jesulín de Ubrique) cada uno de los cuales quiere secuestrar a la inocente "Europa". Lo que decía Santesmases, si mal no recuerdo, era que no se puede utilizar la amenaza de uno de estos dos peligros para solidarizarse desde "Europa" con el otro, es decir, en román paladino, el peligro islámico no justica una alianza con Bush. Precisamente Gustavo Bueno intervino, desde el público, negando tal unidad, la unidad política de Europa, como presupuesto no demostrado en el discurso de Santesmases (Como sigue sin demostrarla, a pesar de afirmarla, López Robledo en su último mensaje)
Fanjul por su parte discutió la posibilidad que desde el Islam se tome el Corán de la misma manera que desde el Occidente cristiano se toma la Biblia: característica del Islam, afirmó Fanjul, es asumir El Corán en su literalidad, aunque después tal literalidad se asuma de muchas maneras.
El relativismo más o menos generalizado en el que vive Occidente no afecta al Islam: desde el islamismo el "infiel" es infiel, y en ese sentido el peligro islámico no es un fantasma generado por "Occidente contra Occidente" (por decirlo con Glucksmann), sino que es un peligro real.
Esto, poco o mucho, fue lo que dio de sí la discusión posterior.
Tercero, el otro día, en la Feria del Libro Viejo y Antiguo de Madrid me encontré casualmente con Santesmases y le mostré el nuevo libro de Gustavo Bueno; él mostró cierta curiosidad, le llamó la atención lo grueso del volumen y que el libro incorporase el artículo sobre el "Síndrome del Pacifismo Fundamentalista". Nos despedimos muy cordialmente y en absoluto, ya no sé si disimuladamente, mostró señales ni hizo ademán de salir "corriendo como si hubiese oído el nombre del diablo".
En cuanto a la cuestión relativa a los sistemas filosóficos, su desarrollo "según la costumbre de los geómetras"...., así como el desarrollo de determinada terminología propia de cada sistema....,todo ello en relación a los llamados "pensadores posmodernos", me parece que es inexcusable la referencia a la "broma" de Sokal en la revista Social Text y el libro al que tal broma dio lugar, Imposturas intelectuales del propio Sokal y Bricmont. Que pruebe López Robledo, u otro, a hacer, como experimentum crucis, una broma semejante con el materialismo filosófico, a ver si es posible...: después que nos lo cuente.
Pero en fin, después del mensaje de López Robledo en que envía a "todos" a la práctica de la sodomía...solo espero que su mensaje se "autodestruya" en cinco segundos, como los del inspector Gadget.
Saludos,
Pedro Insua
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Antonio Romero Ysern



Registrado: 12 Oct 2003
Mensajes: 386
Ubicación: Aracena (España)

MensajePublicado: Mie May 26, 2004 2:25 pm    Título del mensaje: Responder citando

Estimados amigos:


López escribió:
De las propuestas ya me ocupo yo aquí. Para solucionar el conflicto israelo-palestino hay dos, ya he hablado yo y otros aquí y las resumo a continuación: la partición de Palestina en dos Estados (solución ya presentada por la ONU desde 1948) o la re-constitución del Estado de Israel para convertirlo en un Estado bi-nacional (árabe-judío) acabando con el Apartheid y con la "limpieza étnica". (¿Cuáles son las propuestas de Gustavo Bueno para solucionar el conflicto en Oriente Medio? No veo que tenga él ninguna y sus seguidores en poco le ayudan).


La segunda posibilidad no es ninguna propuesta porque es lo que efectivamente venía existiendo hasta ahora: Israel como Estado donde hay judíos, sarracenos, cristianos... La única limpieza étnica que ha intentado hacerse allí ha sido la de los árabes contra los judíos. Y sólo a consecuencia de ello, Israel parece que va a optar por un separación de hecho entre judíos y sarracenos que posiblemente termine en una separación de Derecho.


López escribió:
A los Antonios, Rodriguez Vergas y similares, que ya me han cansado bastante con su palabrería vacía, colérica y faltona, sólo despedirme a su manera, y, tras ignorarles un buen rato, mostrándoles mi indiferencia, intentar ponerme a su altura. Y así, con su finura e inteligencia (ahora sí, para no volver) contestarles a su nivel:

¡que os den mucho por el culo! ¡payasos!

Cada Iglesia con su Mesías y su cofradía.

¡Eso es la Filosofía en España! ¡Qué mierda de país!


López introduce insidiosamente supuestas anécdotas sobre Bueno, califica de nazi nada menos que a Israel (con un humor negro muy desagradable), deja caer que Rodríguez Pardo es amigo de Pío Moa (amistad peligrosa donde las haya), habla de "de niñatos que tan sólo hace cinco años que acabaron la carrera" &c. Este es el tono de sus mensajes, pero cuando se le responde con armas parecidas se muestra muy delicado y, él si, colérico. Y en los tiempos que corren últimamente en España, debería tener cuidado con utilizar la práctica de la sodomía como insulto. Por ultimo, si a López no le gusta España, pues que aproveche cualquier viajecito de las titiriteras progres de peregrinación a Ramala para irse con ellas y quedarse allí. O bien, puede convertirse deleuzianamente en nómada por el mundo.

Creo que aunque, por ejemplo, haya bromeado con la posible pertenencia de López a las aficiones del capitán Haddok y Deleuze (¿he tocado alguna fibra sensible?), nadie ha utilizado un lenguaje tan zafio como López en esta discusión (y quizás en ninguna de este foro). Así que mientras se exilia o no a Ramala o se convierte en Nómada, sugiero al moderador de esta lista que, si López continúa con este lenguaje, sea desterritorializado.

Un saludo
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J.M. Rodríguez Pardo



Registrado: 10 Oct 2003
Mensajes: 1399
Ubicación: Gijón (España)

MensajePublicado: Mie May 26, 2004 8:52 pm    Título del mensaje: Formalismo filosófico Responder citando

Estimados amigos:

Como se puede apreciar, aquí se ha discutido mucho y las posiciones de cada cual vienen a encontrarse justo como se hallaban al comienzo del debate. Dejando de lado la peculiaridad psicológica de cada uno de los contertulios y sus distintas apreciaciones sobre lo que es ofensivo o no lo es (yo nunca pensé que la ironía sobre el falangismo fuera a levantar ampollas de parte de quien la lanzó gratuitamente), me llama la atención la facilidad con la que el discurso posmoderno evacúa los contenidos del debate y cae en un formalismo filosófico.

Me explicaré: los argumentos clave que yo señalé sobre el conflicto de Oriente Próximo, se referían a la cuestión de la soberanía y el influjo de Jordania y Egipto sobre los intentos de Palestina por crear un presunto estado independiente. Mi tesis era que la supuesta «dialéctica de clases» existente en Israel estaba en realidad mediatizada por la «dialéctica de estados» de la que los hebreos habían salido victoriosos tras 1967, justo cuando comienza a reivindicarse el llamado «pueblo palestino» como tal. Así, mi tesis básica es que esa reivindicación se trata en realidad de una estrategia de los países árabes de la zona para impedir la consolidación israelí.

Pero estos argumentos inmediatamente quedaron evacuados cuando, desde la perspectiva posmoderna, se señalaba que lo que importaba era el sentimiento del pueblo palestino, humillado por un Israel que sin embargo no le impedía perseverar en el ser. Como por el camino se nos coló el debate sobre Espinosa, supongo que el peculiar perseveratum de los palestinos debía ser subsidiario de esa interpretación «no geométrica» de Espinosa y de la potencia como positiva y el poder como reaccionario. En cualquier caso, no volvimos a hablar del papel de Jordania y Egipto en la zona, salvo en la noticia citada por Antonio Romero sobre los pasadizos que van a dar a Egipto y que se utilizan para transportar armas. Es decir, que la cuestión política fue poco a poco evacuándose, y la propia cuestión palestina también, para al final volver a decir que no porque mucho que lo diga ¿¿Gustavo Bueno??, (¿se trata de una reminiscencia de la famosa sentencia de Lacan en la que supuestamente los jóvenes no hacen sino escuchar a la voz de su amo?) el derecho de autodeterminación va a dejar de ser válido.

Al final, se ve que la posmodernidad filosófica es como el empiriocriticismo de Ernesto Mach. Ya Lenin decía que, cuando comenzaban a analizar la Física del átomo, al ver aquellas partículas atómicas, los empiriocriticistas señalaban que «la materia ha desaparecido». Pues lo mismo podemos decir de la posmodernidad: al final la materia de las discusiones desaparece, embrollada entre los juegos del lenguaje que han hecho suyos.

Un cordial saludo,
José Manuel Rodríguez Pardo.
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Antonio Romero Ysern



Registrado: 12 Oct 2003
Mensajes: 386
Ubicación: Aracena (España)

MensajePublicado: Jue May 27, 2004 12:36 pm    Título del mensaje: Artículo de David Horowitz Responder citando

Estimados amigos:


En "La ilustración liberal" pueden leer este artículo de David Horowitz, titulado Por qué Israel es la víctima y los árabes los indefendibles agresores. Traza una perspectiva histórica que debiera al menos tenerse en cuenta a la hora de abordar el tema que nos ocupa:

http://www.libertaddigital.com:83/ilustracion_liberal/articulo.php/366


Un saludo.
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José Manuel López Robledo



Registrado: 29 Oct 2003
Mensajes: 28
Ubicación: Madrid

MensajePublicado: Jue May 27, 2004 2:38 pm    Título del mensaje: ¿Quién es David Horowitz? Responder citando

Antiguo izquierdista en su juventud y, como tantos otros, hoy neoconservador reaccionario. Véase la descripción de la posición ideológica de David Horowitz en:

http://www.zmag.org/Spanish/0203berkowitz.htm
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Antonio Romero Ysern



Registrado: 12 Oct 2003
Mensajes: 386
Ubicación: Aracena (España)

MensajePublicado: Jue May 27, 2004 7:48 pm    Título del mensaje: Re: ¿Quién es David Horowitz? Responder citando

José Manuel López Robledo escribió:
Antiguo izquierdista en su juventud y, como tantos otros, hoy neoconservador reaccionario. Véase la descripción de la posición ideológica de David Horowitz en:

http://www.zmag.org/Spanish/0203berkowitz.htm


En estos foros hay quien ha elogiado esos cambios de madurez. Yo no voy a hacerlo porque me parecen absolutamente irrelevante. Es como el tipo de tipo de "argumentos" contra los libros de Pío Moa, diciendo que perteneció a los GRAPO. ¿Y qué?.

Por otra parte, creo que "neoconservador reaccionario" es un calificativo que puede servir como mucho coloquialmente, pero no dice casi nada.
Incluso una de las acepciones de "reaccionario", hace que "neoconservador reaccionario" sea como "triángulo de cuatro lados". Un conservador reaccionario en la URSS de 1990 podía ser un marxista-leninista que quisiera conservar la Unión Soviética a toda costa. En la España de 1973, un falangista aún a la espera de la "revolución pendiente", enemigo del "aperturismo". En la Andalucia de 2004, podría ser muy conservador el caciquismo del PER del PSOE, &c.
Por otra parte, estos calificativos, además de ser oscuros y confusos, no son nada inocentes. Como no lo era, por ejemplo, la etiqueta de "rojo" en la España de los años cuarenta.

Haddok insulta llamando a la gente "emplastos", o "aztecas". López llamándoles nazis, falangistas o "neoconservador reaccionario". Pero esas son palabras-amuletos. ¡Qué importa qué sea o que haya sido el tal Horowitz! ¿Se equivoca en algo? ¿Tiene razón en algo? ¡A las cosas mismas, López!


Un saludo.
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José Manuel López Robledo



Registrado: 29 Oct 2003
Mensajes: 28
Ubicación: Madrid

MensajePublicado: Vie May 28, 2004 11:36 am    Título del mensaje: A las cosas mismas Responder citando

Hechos y razones:

Cita:
21 de abril del 2002

Lo que ha hecho Israel
Edward W. Said
El País

A pesar de los esfuerzos de Israel para limitar la información sobre la inmensamente destructiva invasión de las ciudades y los campos de refugiados palestinos de Cisjordania, se han filtrado noticias e imágenes. Internet ha proporcionado cientos de testimonios directos, verbales y visuales, y también lo han hecho los informativos de las televisiones árabes y europeas, en su mayor parte inaccesibles, bloqueadas o eliminadas de los principales medios de comunicación estadounidenses. Son pruebas de en qué ha consistido (desde siempre) la campaña de Israel, la conquista irreversible de la sociedad y las tierras palestinas. La versión oficial (que EE UU y casi todos los comentaristas de los medios norteamericanos han apoyado en lo fundamental) es que Israel sólo se defiende cuando toma represalias por los atentados suicidas que han dañado su seguridad e incluso amenazado su existencia. Esta afirmación se ha convertido en una verdad absoluta, en la que no se tiene en cuenta ni lo que ha hecho Israel ni lo que de verdad le han hecho.

Deshacer la red terrorista, destruir su infraestructura, atacar sus nidos (adviértase la total deshumanización de estas expresiones): estas frases se repiten tanto y de forma tan automática que han dado a Israel el derecho a hacer lo que quiere, es decir, aniquilar la vida civil palestina, con la mayor cantidad posible de daño, destrucción gratuita, muerte, humillación, vandalismo y violencia abrumadora y sin sentido. Ningún otro Estado en el mundo habría podido haber hecho lo mismo que Israel y contar con la aprobación y el apoyo de Estados Unidos. Ninguno ha sido más intransigente y destructivo, ninguno se ha mostrado más alejado de su propia realidad que Israel.

No obstante, existen indicios de que esas afirmaciones sorprendentes, por no decir grotescas (su 'lucha por la existencia'), se están viendo socavadas lentamente por los estragos espantosos y casi inimaginables causados por el Estado judío y su primer ministro homicida, Ariel Sharon. Como en la información de Serge Schmemann (que no es ningún propagandista palestino) aparecida en la primera página de The New York Times el 11 de abril bajo el título 'Los ataques convierten los planes palestinos en metal retorcido y montones de polvo': 'No hay manera de evaluar totalmente los daños en pueblos y ciudades - Ramala, Belén, Tulkarem, Qalqilya, Nablús y Yenín- mientras permanezcan estrechamente sitiados, con patrullas y francotiradores que disparan en las calles. Pero podemos decir, sin temor a equivocarnos, que ha quedado destruida la infraestructura necesaria para vivir y para construir cualquier futuro Estado palestino -carreteras, escuelas, postes eléctricos, conducciones de agua, líneas telefónicas-'. ¿Qué cálculo inhumano llevó al ejército de Israel a asediar durante más de una semana -con 50 carros de combate, 250 misiles lanzados al día y docenas de incursiones de F-16- el campo de refugiados de Yenín, un kilómetro cuadrado de barracones que albergaban a 15.000 refugiados y a unas cuantas docenas de hombres dotados de fusiles automáticos -y sin ningún tipo de defensas, jefes, misiles, carros, nada-, y decir que era una respuesta contra la violencia terrorista y las amenazas a la supervivencia de Israel? Se dice que hay cientos de personas enterradas entre las ruinas del campamento. ¿Acaso los civiles palestinos, hombres, mujeres y niños, no son sino ratas o cucarachas a las que se puede matar y atacar a millares sin una palabra de compasión o de defensa? ¿Y qué decir de la captura de miles de palestinos a los que los soldados israelíes se han llevado sin dejar huella, de la desolación y el desamparo de tantas personas corrientes que intentan sobrevivir en las ruinas producidas por las excavadoras israelíes en toda Cisjordania, de un asedio que se prolonga desde hace meses, de los cortes de electricidad y agua en todas las ciudades palestinas, de los largos días de toque de queda total, de la escasez de alimentos y medicinas, de los heridos desangrados hasta morir, de los ataques sistemáticos contra ambulancias y personal humanitario, que incluso alguien tan discreto como Kofi Annan ha calificado de indignantes? Estas acciones no caerán fácilmente en el olvido. Los amigos de Israel deben preguntarle cómo su política suicida puede servir para alcanzar la paz, la aceptación y la seguridad.

La monstruosa transformación de todo un pueblo en poco más que 'militantes' y 'terroristas', gracias al aparato de propaganda más formidable y temido del mundo, ha permitido al ejército de Israel y a su flota de escritores y defensores eliminar una historia terrible de sufrimientos y malos tratos para destruir con impunidad la existencia civil del pueblo palestino. Han desaparecido de la memoria la destrucción de la sociedad palestina y la creación de un pueblo desposeído en 1948; la conquista de Gaza y Cisjordania y su ocupación militar desde 1967; la invasión de 1982 en la que murieron 17.500 libaneses y palestinos y las matanzas de Sabra y Chatila; los ataques continuos contra escuelas palestinas, campos de refugiados, hospitales, instalaciones civiles de todo tipo. ¿Qué objetivo antiterrorista es de destruir el edificio y eliminar los archivos del Ministerio de Educación, el Ayuntamiento de Ramala, la Oficina Central de Estadística, varios organismos especializados en derechos civiles, salud y desarrollo económico, hospitales, emisoras de radio y televisión? ¿No es evidente que Sharon está empeñado, no sólo en 'quebrar' a los palestinos, sino en intentar eliminarles como pueblo dotado de instituciones nacionales?

En este contexto de disparidad y asimetría de poder, parece una locura seguir pidiendo a los palestinos, que no tienen ni ejército, ni fuerza aérea, ni carros de combate, ni defensas de ningún tipo, ni una dirección competente, que 'renuncien' a la violencia, mientras no se impone una limitación comparable sobre las acciones de Israel. Ni siquiera la cuestión de los atentados suicidas, a los que siempre me he opuesto, puede examinarse con arreglo a un racismo oculto que da más valor a las vidas de los israelíes que a todas las vidas palestinas perdidas, rotas, trastornadas y acortadas por la prolongada ocupación militar y la barbarie sistemática abiertamente empleada por Sharon contra los palestinos desde el comienzo de su carrera, en los años cincuenta, y hasta ahora.

No es posible concebir la paz, en mi opinión, si ésta no aborda el verdadero problema, que es la tajante negativa de Israel a aceptar la existencia soberana de un pueblo palestino con derechos sobre las que Sharon y la mayoría de sus partidarios consideran tierras exclusivas del Gran Israel, es decir, Cisjordania y Gaza. The Financial Times trazaba, en su número del 6-7 de abril, un perfil de Sharon que terminaba con un revelador extracto de su autobiografía. Primero, el periódico explicaba que 'ha escrito con orgullo sobre la convicción de sus padres de que judíos y árabes podían vivir juntos'. A continuación, citaba a Sharon: 'Pero creían sin vacilaciones que ellos eran los únicos que tenían derecho a la tierra. Y nadie les iba a expulsar de ella, ni mediante el terror ni de ninguna otra forma. Cuando la tierra te pertenece físicamente... tienes poder, no sólo poder físico, sino poder espiritual.'

En 1988, la OLP hizo la concesión de declarar aceptable la división de la Palestina histórica en dos Estados. Esta postura quedó confirmada en numerosas ocasiones y, desde luego, en los documentos de Oslo. Pero ese concepto de partición sólo lo reconocieron explícitamente los palestinos. Israel nunca lo ha hecho. Por eso hay hoy más de 170 asentamientos en territorio palestino; por eso hay 500 kilómetros de carreteras que los unen entre sí e impiden los movimientos de los palestinos (según Jeff Halper, del Comité Israelí contra la Demolición de Casas, esa red de carreteras cuesta 3.000 millones de dólares y está financiada por EE UU); por eso no ha habido ningún primer ministro israelí, tras Rabin, que haya concedido alguna soberanía real a los palestinos, y por eso, claro está, han ido creciendo los asentamientos año tras año. Una rápida mirada a un mapa reciente de los territorios revela lo que ha hecho Israel durante el proceso de paz, y qué reducción y discontinuidad geográfica ha sufrido la vida palestina como consecuencia. Israel considera que el pueblo judío es el propietario de todo el territorio del país; existen leyes de propiedad de tierras que así lo garantizan, mientras que, en Cisjordania y Gaza, esa misma función la cumplen la red de asentamientos y carreteras y la falta de concesiones a propósito de la soberanía palestina sobre la tierra.

Lo asombroso es que ninguna autoridad -ni estadounidense, ni palestina, ni árabe, ni de la ONU, ni europea...- se haya enfrentado a Israel por esta cuestión, que aparece en todos los documentos, procedimientos y acuerdos de Oslo. Ésa es la razón de que, casi diez años después de las 'negociaciones de paz', Israel siga controlando Gaza y Cisjordania. Es un control (¿posesión?) del que hoy se encargan más de 1.000 carros de combate y miles de soldados, pero el principio básico es el mismo. Ningún dirigente israelí (desde luego no Sharon, con sus partidarios de Tierra de Israel, que constituyen la mayoría en el Gobierno) ha reconocido oficialmente los territorios ocupados como tales ni ha admitido que los palestinos podrían tener teóricamente derechos de soberanía, es decir, sin el control israelí sobre las fronteras, el agua, el aire y la seguridad, en lo que la mayor parte del mundo considera tierra palestina. Por consiguiente, hablar de la 'idea' de un Estado palestino, tan de moda, se quedará desgraciadamente en eso mientras un Gobierno israelí no ceda de forma clara y oficial en el tema de la posesión de la tierra y la soberanía. Ninguno lo ha hecho ni creo que lo vaya a hacer en un futuro próximo. Es preciso recordar que Israel es hoy el único Estado del mundo que nunca ha tenido unas fronteras fijadas internacionalmente; el único Estado que no es Estado de sus ciudadanos, sino de todo el pueblo judío; el único Estado en el que más del 90% de la tierra está en fideicomiso para uso exclusivo del pueblo judío. Si pensamos que, además, es el único Estado que nunca ha reconocido ninguna de las grandes disposiciones del derecho internacional, ello nos indica hasta qué punto es profundo y espinoso el rechazo absoluto con el que se han encontrado los palestinos.

Por ese motivo me producen escepticismo las discusiones y reuniones para hablar de paz, una palabra hermosa pero que, en el contexto actual, significa que los palestinos dejen de resistirse al control israelí sobre su tierra. Dos de los numerosos defectos de la terrible labor de Arafat como dirigente (por no hablar de los líderes árabes en general, aún más lamentables) son que nunca hizo que las negociaciones desarrolladas a lo largo de una década en Oslo se centraran en la propiedad de la tierra, por lo que nunca presionó a los israelíes para que se declararan dispuestos a ceder el derecho a las tierras palestinas, ni pidió que se exigiera a Israel que admitiera alguna responsabilidad por el sufrimiento de su pueblo. Ahora me inquieta que, de nuevo, sólo pretenda volver a salvarse a sí mismo, cuando lo que necesitamos, en realidad, son observadores internacionales que nos protejan y nuevas elecciones que garanticen un auténtico futuro político para el pueblo palestino.

El interrogante fundamental que deben plantearse Israel y su pueblo es éste: ¿están dispuestos, jurídicamente, a asumir los derechos y las obligaciones de ser un país como cualquier otro, y renunciar a esas afirmaciones imposibles sobre la propiedad de la tierra por las que han luchado desde el principio Sharon, sus padres y sus soldados? En 1948, los palestinos perdieron el 78 % de su tierra. En 1967 perdieron el 22 % restante. En ambas ocasiones fue a parar a Israel. Ahora, la comunidad internacional debe imponer a Israel el deber de aceptar el principio de la partición real -y no ficticia- y limitar sus insostenibles reivindicaciones extraterritoriales, esas pretensiones absurdas basadas en la Biblia y unas leyes que le han permitido hasta hoy anular a otro pueblo. ¿Por qué se permite ese tipo de fundamentalismo? Hasta ahora, lo único que hemos oído es que los palestinos deben renunciar a la violencia y condenar el terror. ¿Es que nunca se va a exigir a Israel nada importante, es que puede seguir haciendo lo mismo que hasta ahora, sin pensar en las consecuencias? Ésa es la pregunta fundamental que debe hacerse sobre su existencia: si es capaz de seguir adelante siendo un Estado como todos los demás, o si va a tener que estar siempre por encima de los deberes y las limitaciones de todos los demás Estados del mundo. La historia no resulta tranquilizadora.
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Antonio Romero Ysern



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MensajePublicado: Vie May 28, 2004 5:41 pm    Título del mensaje: Responder citando

Estimados amigos:


Respecto al artículo de Said que nos ha proporcionado López:


1º) Said comienza el artículo hablando del afán propagandístico de Israel, que existirá como es lógico, pero que en España al menos (sospecho que en toda Europa: algún amigo del foro podría quizás corroborar esta sospecha), no llega. El "aparato de propaganda más formidable y temido del mundo" en los medios de comunicación españoles se nota muy poco.

2ª) Es ridículo decir que la propia defensa por parte de Israel frente al terrorismo se hace "con la mayor cantidad posible de daño, destrucción gratuita, muerte, humillación, vandalismo y violencia abrumadora y sin sentido". Tomemos como ejemplo la reciente intervención de Israel al sur de Gaza, cuya motivación se explicaba en el artículo de "El País" que copie en una anterior intervención. ¿Puede creer alguien en serio que Israel hizo la mayor cantidad posible de daño? Todas las enumeraciones de Said de los efectos de los ataques de Israel son pura retórica para probar una conclusión que no se sostiene: un supuesto afán genocida. Pero el único genocidio sistemático y real fue el ejercido contra los judíos por los nazis.

3º) "Los amigos de Israel deben preguntarle cómo su política suicida puede servir para alcanzar la paz, la aceptación y la seguridad". Lo que sería suicida (tan suicida que haría desaparecer a Israel en cuestión de días) sería mostrar debilidad. La paz...¿qué paz?. Acabamos de sufrir un atentado contra España de cientos de muertos. ¿Qué haríamos si esta situación fuera no la excepción sino la regla? Creo que después de los atentados de Madrid resulta sobrecogedor leer la complicidad de Said con la "violencia" palestina(eufemismo nada inocente, como sabemos por estos lares, particularmente en las Vascongadas).

4º) Sobre la "existencia soberana de un pueblo palestino", después de todas las intervenciones habidas en este foro, no tengo más que decir. Allá cada cual con su falsa conciencia.

5º) Respecto a la situación de Israel en relación a sus territorios, los asentamientos en "territorio palestino", &c, todos los problemas vienen de la situación a la que Israel se enfrenta desde su nacimiento: desde entonces tiene que defenderse de diversas oleadas de ataques árabes. Ganar o ceder territorios son estrategias de Israel en el contexto de las agresiones que ha sufrido desde su nacimiento. Pero para entender esto hay que saber primero que los israelíes no tienen control sobre la tierra de los palestino. Puede tener o dejar de tener control sobre las tierras de Siria, Egipto...pero Palestina no es ningún Estado y, por tanto, no tiene territorio.

6º) "¿Es que nunca se va a exigir a Israel nada importante, es que puede seguir haciendo lo mismo que hasta ahora, sin pensar en las consecuencias?" ¿Quién va a exigir esto a Israel? ¿la ONU? ¿La "Comunidad ideal de comunicación"? ¿El coro de los ángeles?

7º)"Ésa es la pregunta fundamental que debe hacerse sobre su existencia: si es capaz de seguir adelante siendo un Estado como todos los demás, o si va a tener que estar siempre por encima de los deberes y las limitaciones de todos los demás Estados del mundo" ¡Un Estado como todos lo demás! ¡Eso es lo que Israel lleva queriendo ser desde que existe!.

Un saludo
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José Manuel López Robledo



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MensajePublicado: Sab May 29, 2004 12:47 am    Título del mensaje: Estado normal Responder citando

Cita:
9 de enero del 2001


Palestina: Intentarlo una y otra vez
Edward W. Said
El País

El esfuerzo final estadounidense para hacer que Yasir Arafat acabe con la existencia soberana de su pueblo lleva la pesada impronta no sólo del grupo de presión israelí de EE UU, sino también del estilo político de Bill Clinton. Decir de las propuestas "para tender puentes" de Clinton, como se las ha denominado eufemísticamente, que son una especie de paz cocinada como la comida rápida es escatimar, e incluso infravalorar, su mala y malévola presentación. A lo que más se parecen, con su capciosidad de todo uso, su fanfarronería antihistórica y la urgencia egoísta de su estilo, es a Clinton sentado en su escritorio, con una mano sujetando el teléfono contra la oreja y con la otra aferrando un trozo de pizza que engulle a mordiscos, incluso mientras sus distintos empleados, recaudadores de fondos, sobornadores, compinches y amiguetes del golf revolotean a su alrededor concediendo (y recibiendo) favores, préstamos, becas, tratos, hipotecas y cotilleos.

Por consiguiente, difícilmente será éste un final adecuado para una lucha que ha costado cientos de miles de vidas y riquezas incalculables durante más de cien años. Presentándolo con un lenguaje que destila (hablo como maestro de los usos y abusos del lenguaje) una considerable cantidad de necedad desdeñosa combinada con una falta de precisión, Clinton propone lo que, a todos los efectos, es un refrito de la intención israelí de perpetuar su control sobre las vidas y la tierra de los palestinos durante todo el futuro previsible. La premisa que subyace es que Israel necesita que lo protejan de los palestinos, y no viceversa. Y hay un fallo en todo el asunto: que a Israel no sólo se le están perdonando sus 33 años de ocupación, sus 52 años de oprimir y desposeer a todo el pueblo palestino y sus innumerables brutalidades y actos inhumanos con los palestinos, como individuos y como colectivo, sino que se le premia con cosas como la anexión de la mejor tierra de Cisjordania y Gaza, un arrendamiento largo (y sin duda barato) del valle del Jordán, y la anexión de la mayor parte del Este de Jerusalén para remate, además de puestos de alarma temprana en los territorios palestinos, más control de todas las fronteras palestinas (que sólo podrán ser con Israel, no con ningún otro Estado), más todas las carreteras y el suministro de agua, más la cancelación de todos los derechos de retorno e indemnización de los refugiados, excepto si Israel lo considera oportuno. En cuanto al famoso intercambio de tierras por el que Israel renuncia magnánimamente a un trocito del desierto del Negev a cambio de los más selectos pedazos de Cisjordania y Gaza, Clinton hace la vista gorda ante el hecho de que, casualmente, esa zona en particular del desierto de Negev asignada por Israel ha sido utilizada como vertedero de residuos tóxicos. Además, teniendo en cuenta las peculiares divisiones que seccionan el este de Jerusalén -y que de todas formas son todas territorio anexionado ilegalmente- y los tres (en lugar de cuatro) cantones en los que se dividirán los territorios ocupados cedidos con condiciones por Israel, todo lo que se ha descrito como una propuesta decisiva de Estados Unidos prácticamente se evapora en el aire. Lo que les queda a los palestinos son unos sacrificios materiales que hacen que las "concesiones" israelíes parezcan un juego de niños.

Los sacrificios exigidos por Clinton son, por supuesto, una cancelación del derecho palestino al retorno de los refugiados e, igual de estupendo, una declaración palestina del final del conflicto con Israel. Para empezar, el derecho al retorno de los refugiados (el derecho a una vida segura en el lugar que uno elija) es un derecho garantizado no sólo por las resoluciones de Naciones Unidas, sino también por la Carta de la ONU y la Declaración Universal de Derechos Humanos. La fórmula de Clinton para obviar este pequeño inconveniente revela la visión del mundo que tiene este hombre: "Creo que tendremos que adoptar una formulación del derecho de retorno que aclare que no hay en sí un derecho específico de retorno a Israel, pero que no niegue la aspiración de los palestinos a volver a la zona". ¿A qué zona? Irak, Jordania y Siria, por ejemplo, se podrían describir fácilmente como pertenecientes "a la zona". ¿A quién cree Clinton que está engañando? ¿Por qué pretender confundir a los palestinos de forma transparente e intencionada con los términos "la zona", si lo que se quiere decir en realidad es que no se les permite el derecho a volver al país del que fueron expulsados de hecho?

Como Clinton sabe muy bien (es abogado de profesión), no puede haber ningún tipo de negociación en lo que respecta a los derechos humanos; según las mismísimas leyes que EE UU pretende proteger cuando bombardea algún país indefenso como Sudán o el Irak de después de la guerra del Golfo, nadie puede modificar o negar ninguno de los derechos esenciales del hombre. Más aún, es imposible, por ejemplo, defender en unos casos los derechos contra la discriminación, o el derecho a trabajar, y en otros no. Los derechos humanos básicos no son elementos de un menú, que pueden ser elegidos o rechazados a voluntad; están pensados para que tengan la estabilidad que les da la aceptación universal, especialmente la de los miembros de la Carta de Naciones Unidas. Es cierto que el ponerlos en práctica siempre supone un gran problema, pero eso no tiene nada que ver con el hecho de que existen como derechos tanto si se ponen en práctica como si no, y por tanto, no pueden ser abrogados, modificados o, como Clinton parece creer, formulados de nuevo.

Del mismo modo, el derecho del refugiado a elegir el lugar de residencia también es inalienable e innegociable. Ni Arafat, ni Clinton, ni, desde luego, Barak tienen el menor derecho a trapichear con él, ni a intentar con embustes descarados "volver a definirlo" de una manera que convenga a Israel, o repudiarlo en modo alguno. ¿Por qué siempre tiene que ser Israel una excepción y por qué se les pide siempre a los palestinos que acepten cosas que nunca antes se han pedido a ningún pueblo que aceptara? Me parece una indecencia que Clinton, que fue a la guerra arrastrando con él a toda la OTAN, y que destruyó Serbia en el proceso, en nombre del derecho al retorno de los albanokosovares, pida después a los palestinos que renuncien al suyo.

El segundo tema es recordar que Israel, que con incansable obstinación sigue negando cualquier responsabilidad por la expropiación de los palestinos, mantiene una Ley del Retorno indiscutida para cualquier judío en cualquier lugar del mundo. Cómo puede seguir haciendo esto y negarse con chulería de rufián a discutir siquiera un derecho palestino similar es algo que desafía a la lógica, por no hablar de un elemental juego limpio. También está el asunto de la indemnización, no sólo por las enormes pérdidas de 1948, sino por los 33 años de expoliación y explotación que trajo la sempiterna ocupación militar. Bill Clinton quiere que todo esto se omita, como si por no decir una palabra acerca de la reparación todo el asunto fuera a desaparecer. Suena muy condescendiente decirle a los palestinos que Israel farfullará algunas palabras acerca de que comprende, o incluso reconoce, sus sufrimientos, y se largará sin mencionar siquiera la responsabilidad. ¿A quién se supone que aplacará esta fórmula propagandística típica de los años cincuenta? ¿A Israel o a la Agencia Judía?

Pero Arafat fue, de hecho, a Washington en respuesta a la convocatoria de Clinton, y siendo como es, probablemente no aceptará ni negará nada de plano: se deshará en palabrería, maniobrará, irá y vendrá, y aceptará con condiciones, mientras más y más palestinos sacrifican su vida y, lo que es casi igual de importante, su sustento, para nada.

Durante las últimas semanas he intentado de todas las formas a mi alcance que Arafat, por una vez en su larga hegemonía sobre los asuntos palestinos, se dirija a su pueblo con honestidad, directamente, de una forma franca. Pero persiste en su silencio, y sus asesores y asociados también revolotean a su alrededor, impotentes para influir en él o para pensar en algo que suponga una alternativa. Pero yo quiero decir una vez más que necesitamos una nueva clase de liderazgo, uno capaz de movilizar e inspirar a toda la nación palestina; ya estamos hartos de visitas fugaces a El Cairo, Rabat y Washington, hartos de mentiras y retórica engañosa, hartos de corrupción y de incompetencia, hartos de seguir tirando a expensas del pueblo, hartos de servilismo ante los estadounidenses, hartos de decisiones estúpidas y de vacilación e incompetencia criminales. Está claro que, independientemente de lo que suceda ahora, se achacará la culpa a los palestinos: profetas sionistas descarados como Thomas Friedman, de The New York Times, que no tiene una sola palabra de crítica para la brutalidad israelí y sigue reclamando que los árabes reconozcan su conexión "orgánica" a Palestina como judío, sin reconocer jamás que ese derecho entró en vigor con la conquista y la expropiación al por mayor de los palestinos; reprenderán a los palestinos por destruir la paz y seguirán transmitiendo sus verdades a medias en los medios de comunicación estadounidenses, pero todo ello será en vano. Tanto si les gusta a él y a sus asociados como si no, Israel sólo tendrá paz cuando se reconozca por primera vez que se ha violado el derecho palestino, y cuando haya remordimiento y contrición donde ahora sólo hay arrogancia y bravatas retóricas.

Nuestro primer deber como palestinos es cerrar este capítulo de Oslo de la forma más expeditiva posible y volver a nuestro principal cometido, que consiste en elaborar una estrategia de liberación que tenga sus metas claras y esté bien definida en la práctica. Para esto tendremos que asociarnos en algún momento con israelíes y judíos de la diáspora que piensan como nosotros y que entienden que no se puede tener paz con el pueblo palestino y al mismo tiempo ocupación y expropiación. El apartheid en Suráfrica fue derrotado sólo porque tanto negros como blancos lucharon contra él. El que la OLP haya pensado durante mucho tiempo que podía lograr la paz con Israel y de alguna manera tolerar la ocupación es sólo uno de sus muchos errores tácticos y estratégicos. Ahora está surgiendo una nueva generación que ya no respeta los viejos tabúes y que no tolerará la lamentable "flexibilidad" que ha dado a la liberación palestina la categoría de un signo de interrogación en vez de la de un faro de esperanza.

Sobre el terreno se dan dos realidades contradictorias, en las que fracasarán las charlas del Washington de Clinton. Una es que no hay ninguna forma fácil de contener la energía liberada por la Intifada en un futuro previsible: la protesta palestina ante lo que se forjó en Oslo es una protesta contra todos los aspectos del statu quo. La segunda realidad es que, tanto si nos gusta como si no, la Palestina histórica es ahora una realidad binacional que sufre la devastación del apartheid. Eso tiene que acabar y debe comenzar pronto una era de libertad para árabes y judíos. Nos corresponde a nosotros proporcionar la señalización para una nueva era porque si no, es fácil prever más y más años de lucha costosa y estéril.


Cita:


12 de noviembre del 2002
Europa versus Estados Unidos
Edward W. Said
La Jornada
Aunque he visitado Europa docenas de veces, nunca había estado más de una o dos semanas en un solo viaje. Este año, por primera vez, tengo una residencia de casi dos meses en la Universidad de Cambridge, donde estoy invitado a impartir en uno de los colegios una serie de cátedras en torno al humanismo.
Lo primero que noto es que la vida aquí es menos estresante y atareada que en Nueva York, en mi universidad, Columbia. Tal vez este ritmo ligeramente más relajado se deba en parte a que Gran Bretaña no es ya una potencia mundial, pero también a la saludable idea de que las antiguas universidades de por acá son sitios de reflexión y estudio y no centros económicos para producir expertos y tecnócratas que servirán a las corporaciones y al Estado. Así que el ambiente posimperial me da la bienvenida en medio de la absolutamente avasallante y repulsiva fiebre de guerra.
Si uno se sienta en Washington y tiene alguna conexión con las elites de poder del país, el resto del mundo se despliega ante uno como un mapa que invita a la intervención en cualquier lugar y en todo momento. En Europa este tono no sólo es más moderado y reflexivo: es también menos abstracto, más humano, más complejo y sutil. Es cierto que Europa en general y Gran Bretaña en particular cuentan con una población musulmana mucho más grande y significativa en términos demográficos. Sus puntos de vista participan del debate en torno a la guerra en Medio Oriente y contra el terrorismo. La discusión de la guerra que parece a punto de estallar contra Irak tiende a reflejar más sus opiniones y reservas.
En cambio, en Estados Unidos a los musulmanes y árabes todavía los consideran en el "otro bando", cualquier cosa que esto signifique. Estar en el bando contrario no es sino respaldar a Saddam Hussein y ser "un no estadunidense". Ambas ideas son aberrantes para los árabes y musulmanes estadunidenses, y sin embargo persiste la idea de que ser árabe o musulmán significa llanamente apoyar a Saddam y a Al Qaeda. (De paso declaro que no conozco ningún otro país donde el adjetivo "no" en conjunción con el gentilicio designe al enemigo común. Nadie dice "no español" o "no chino": éstas son confecciones estadunidenses muy particulares para dar fe de que todos "amamos" a nuestro país. Me pregunto cómo puede alguien "amar" algo tan abstracto e imponderable como un país.)
La segunda diferencia principal que he notado entre Estados Unidos y Europa es que la religión y la ideología juegan un papel mucho más importante en el primero que en el segundo. Una encuesta reciente efectuada en Estados Unidos revela que 86 por ciento de los estadunidenses creen que Dios los ama. Se vocifera mucho contra los islamistas fanáticos y la jihad violenta, que son vistos como escoria universal. Por supuesto lo son, como todo fanático que alega seguir la voluntad de Dios y combate en su nombre. Lo más extraño es la gran cantidad de fanáticos cristianos que existe en Estados Unidos y que conforma el núcleo de apoyo a George Bush. Con 60 millones de individuos, representa el más importante bloque de votos en la historia de Estados Unidos. Mientras en Inglaterra ha descendido dramáticamente la asistencia a los templos, nunca ha sido más alta en Estados Unidos, donde las sectas cristianas fundamentalistas son, en mi opinión, una amenaza para el mundo y alimentan al gobierno de Bush con el impulso de castigar al mal mientras condenan a la sumisión y la miseria, con ademán virtuoso, a poblaciones enteras.
Es la coincidencia entre la derecha cristiana y los llamados neoconservadores en Estados Unidos lo que arrastra al país hacia el unilateralismo y la bravuconería, a esa sensación de misión divina.
El movimiento neoconservador comenzó en los años setenta como movimiento anticomunista, que con su ideología pregonaba la supremacía estadunidense y una enemistad eterna al comunismo. La frase "valores estadunidenses", que ahora se saca a relucir para intimidar al mundo, fue inventada por gente como Irving Kristoll, Norman Podhoretz, Midge Decter y otros que alguna vez fueron marxistas y que luego se pasaron total y religiosamente al otro lado. Para todos ellos era artículo de fe la defensa incuestionable de Israel como bastión de la democracia y la civilización occidentales contra el Islam y el comunismo. Muchos, aunque no todos los principales neocons (según ellos se nombran), son judíos, pero bajo la presidencia de Bush han dado la bienvenida al apoyo extra de la derecha cristiana que, aunque rabiosamente pro-Israel, es también profundamente antisemita (es decir, estos cristianos, muchos de ellos bautistas sureños, creen que todos los judíos del mundo deben reunirse en Israel para que el Mesías venga de nuevo a la Tierra; entonces los judíos que se conviertan a la cristiandad se salvarán, mientras el resto será condenado a la perdición eterna).
La siguiente generación de neo-cons, gente como Richard Perle, Dick Cheney, Paul Wolfowitz, Condoleezza Rice y Donald Rumsfeld, es la que empuja a la guerra contra Irak, por lo que dudo mucho que se pueda disuadir a Bush de dicha causa. Colin Powell es muy cauteloso como figura, está muy interesado en salvar su carrera y es un hombre de tan pocos principios que no representa amenaza alguna a este grupo que recibe apoyo en las páginas editoriales de The Washington Post, de docenas de columnistas y corifeos en medios como CNN, CBS y NBC, y en semanarios nacionales que repiten los mismos clichés acerca de la necesidad de difundir la democracia estadunidense y pelear la causa justa. No importa cuántas guerras haya que emprender por el mundo.
No he podido detectar traza de lo anterior en Europa. Tampoco existe esa letal combinación de dinero y poder a gran escala que pueda controlar las elecciones o la política nacional a voluntad. Recuérdese que George Bush gastó más de 200 millones de dólares para ser electo hace dos años, y que incluso el alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, gastó 60 millones para su elección: ésta no parece una democracia a la que otras naciones deseen aspirar, mucho menos emular. Pero la situación es aceptada sin crítica por lo que parece ser una enorme mayoría de estadunidenses que equiparan todo lo anterior con libertad y democracia, pese a los obvios inconvenientes.
Como en ningún otro país en el mundo actual, el control en Estados Unidos se ejerce fuera del alcance de la mayoría de los ciudadanos; las grandes corporaciones y los grupos de cabildeo hacen su voluntad, y la soberanía "del pueblo" deja muy poca oportunidad para disentir o emprender cambios políticos reales. Tanto demócratas como republicanos, por ejemplo, votaron por darle a Bush un cheque en blanco para la guerra, con tal entusiasmo y lealtad sin cuestionamiento que no hay duda de que nadie reflexionó la decisión. La posición ideológica, común a casi todo mundo en el sistema, es que Estados Unidos es lo mejor; sus ideales, perfectos; su historia, sin mácula; sus acciones y su sociedad tienen los más altos niveles de logro y grandeza humanos. Argumentar contra esto -si fuera posible- es ser "no estadunidense", culpable del pecado capital de antiamericanismo, derivado no de la crítica honesta, sino del odio al bien y la pureza.
No sorprende entonces que Estados Unidos nunca haya tenido una izquierda organizada o un partido de oposición real, como sí ocurre en Europa. La sustancia del discurso estadunidense divide todo en blanco y negro, bien y mal, lo nuestro y lo de ellos. Es tarea de vida lograr un cambio en esta dualidad maniquea que parece haber petrificado su dimensión ideológica para siempre.
Eso mismo sienten muchísimos europeos: aunque ven a Estados Unidos como protector y como quien los salvó alguna vez, su abrazo los avergüenza y molesta también. Por eso la entusiasta posición pro estadunidense de Tony Blair me sorprende, tal vez por ser extranjero. Me conforta saber que, para su propio pueblo, Blair parece una aberración aburrida, un europeo que decidió obliterar su propia identidad en favor de esta otra, representada por el lamentable señor Bush. Tendré tiempo todavía para ver si Europa logra recuperar la cordura y asumir el papel de contrapeso a Estados Unidos, que por su historia y tamaño merece jugar. Mientras tanto, la guerra se aproxima inexorablemente.

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Antonio Romero Ysern



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MensajePublicado: Sab May 29, 2004 9:50 am    Título del mensaje: Edward W. López Responder citando

Estimados amigos:

López ha pasado del insulto a la entrega por fascículos de las Obras Completas de Said. En cualquier caso, López se muestra reacio a la discusión filosófica. Con su pan se lo coma.

Un saludo.
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Javier Delgado Palomar



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Mensajes: 116
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MensajePublicado: Sab May 29, 2004 10:40 am    Título del mensaje: Moderación Responder citando

Estimados amigos:

Lamento no haber podido intervenir antes como moderador en esta línea que ya lo venía reclamando desde hace unos días: mis obligaciones me han mantenido alejado de Intertnet ( como imagino les pasa a muchos contertulios en época de exámenes ) vayan mis disculpas por adelantado para todos los que esperaban una respuesta inmediata a los insultos lanzados por el participante JMLR.

¡¡La verdad es que no sé si este es el foro que más quebraderos de cabeza da a su moderador o es que yo me lo tomo muy en serio!!

El señor López Robledo queda en evidencia él solito con su actitud insultante y sus reacciones de rata acorralada. Es increíble, pero cierto. Imagino que es la técnica que ha aprendido de sus amigos moros y palestinos: arrojarse contra el enemigo y reventar en plan kamikaze. No cabe duda de que JMLR ha ofendido con su lenguaje y maneras a un buen número de contertulios y es por ello que como moderador debo recordarle lo que se dice en estos foros a propósito de sus mínimas ( de sentido común ) normas de convivencia e intervención:

"No se autoriza la publicación de contenidos que puedan contravenir las leyes españolas. Tampoco materiales impropios de una discusión rigurosa, libre y fundamentada, que fomenten el odio, contengan amenazas, murmuraciones, contumelias, &c. Los autores que fomenten este tipo de basura verán barridas sus intervenciones, pudiendo cancelarse en cualquier momento la invitación de la que disfrutan."

Los mensajes de este señor (si se le puede llamar así) permanecerán de momento en esta línea, como ejemplo de la ignominia progre, para que la gente vea cómo reacciona y se comporta un ejemplar de progre cuando se le acaba la gasolina argumental: en plan zoológico o antropológico, si se quiere. No obstante, he de advertir a JMLR que si interviene otra vez en ese tono, sin pedir disculpas, ignorando los comentarios de los demás, insultando, &c., sus mensajes serán suprimidos inmediatamente.

Saludos moderados

Javier Delgado Palomar
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J.M. Rodríguez Pardo



Registrado: 10 Oct 2003
Mensajes: 1399
Ubicación: Gijón (España)

MensajePublicado: Jue Nov 11, 2004 10:06 am    Título del mensaje: El fallecimiento de Arafat Responder citando

Estimados amigos:

Retomo un tema olvidado durante meses a raíz del fallecimiento del líder de la denominada Autoridad Nacional Palestina, residente aunque sin poder efectivo sobre los denominados «territorios ocupados». Como bien se sabe, sus funerales se celebrarán en un país de la Liga Árabe, Egipto, que ha ayudado profusamente al armamento del terrorismo palestino contra Israel. Todos los actores implicados en el conflicto se preparan para el día después de Arafat, y parece como si se pasara página.

Sin embargo, considero que será difícil que la situación en la mal llamada Palestina cambie, pues lo que se producirá es una lucha encarnizada por ocupar el poder y sobre todo por la numerosa fortuna, amasada gracias a la corrupción en el reparto de las ayudas provenientes del FMI, la Unión Europea y otros organismos internacionales. Además, cuando Arafat estaba en el poder, nunca pudo evitar que los acuerdos de paz fueran incumplidos, bien llamando a la intifada, bien siendo incapaz de controlar a los grupos terroristas que atentaban en Israel. Pregunto a los contertulios: ¿se frenarán los atentados terroristas contra Israel, como medio para entorpecer su desarrollo, o se permitirá que los palestinos puedan alcanzar acuerdos razonables que hagan surgir ese «estado palestino» que nunca existió, a tenor de los hechos y de lo que ya hemos largamente discutido en este tema?

Un cordial saludo,
José Manuel Rodríguez Pardo.
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