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Derrida y el materialismo filosófico

 
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Jesús González Maestro



Registrado: 20 May 2005
Mensajes: 31
Ubicación: Vigo

MensajePublicado: Sab Sep 03, 2005 11:43 am    Título del mensaje: Derrida y el materialismo filosófico Responder citando

Me gustaría que algún especialista en materialismo filosófico me explicara qué interpretación hace el materialismo filosófico de la obra de Jacques Derrida. Gracias.
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José Mª Rodríguez Vega



Registrado: 11 Oct 2003
Mensajes: 1429

MensajePublicado: Sab Sep 03, 2005 1:24 pm    Título del mensaje: Ja,ja! Responder citando

Ja, ja! Yo no lo sé. Pensaba que eso ya lo sabian los "maestros"...
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Enrique S. Ward Suárez



Registrado: 16 Feb 2004
Mensajes: 34
Ubicación: Lobos (Argentina)

MensajePublicado: Sab Sep 03, 2005 3:59 pm    Título del mensaje: Responder citando

No hablaré desde el Materialismo Filosófico, porque me parece que el caso de Derrida no necesita ser interpretado desde coordenadas específicas. De hecho es ello lo que el mismo Derrida cuestionaría. Derrida es un destructor del pensamiento, como tal un destructor de la filosofia. Exhorto a cualquier hombre sensato me diga qué queda claro luego de pegarle una leída a De la gramatologie. Es imposible entender nada, para Derrida, y él mismo se ha preocupado de llevar este principio a sus libros. Con esto, parecería confirma la posibilidad de entender nada. Derrida mismo es nada.
Todo el embrollo parece venir de que a Derrida le molestan las interpretaciones. Le causa un gran asco la supremacía del logos, lo que él bautiza como "logocentrismo", y que pretende destruir con esta "nueva ciencia" que reclama atenerse a lo escrito tal cual está escrito...¿no es así?. La época logocéntrica, que se extiende desde los griegos (venga por ejemplo el mito de Náucratis en el Fedro 274 c, 275 b), hasta (por supuesto) él, se caracteriza por el desprecio para con lo escrito. Para mí, en cambio, representa el propio Derrida este desprecio. Derrida escribe para no ser entendido, ya que para él ser entendido es ser anacrónico, formar parte de la época logocéntrica. Reemplazar la interpretación de lo escrito por lo escrito... eso es ser derridiano, eso es ser deconstructivista, eso es pretender derrocar al lógos, núcleo de toda interpretación. Desvelar las capas de sentido como si se tratara con las capas de una cebolla... llama la atención que Nietzsche, por sus fechas, quede fuera de esa época logocéntrica. Cosas aleatorias del lógos... En cada caso, la filosofía de Derrida no es solamante absurda en el peor sentido de declarar lo absurdo como obligación; es imposible, es la antifilosofía.
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José Mª Rodríguez Vega



Registrado: 11 Oct 2003
Mensajes: 1429

MensajePublicado: Sab Sep 03, 2005 5:45 pm    Título del mensaje: Nada de nada. Responder citando

Hola.

Debo admitir que yo soy –si se me permite hablar de mi mismo- un animal que se deja guiar por su “instinto”. Este instinto es algo así tan irracional como una sabiduría a distancia: como todos leían al Derrida ese yo no le leí jamás. Por tanto nada podía decir de este deconstructivista irracionalista, y así, y haciendo caso de lo que nos dice tan sabiamente Enrique S. Ward Suárez, podemos ahora afirmar que el tal Derrida no posee tal “obra”, como la llama el Maestro, pues aquello que nada dice nada es, y por tanto no cabe explicación alguna de lo que nada es ni por el MF ni por ninguno otro sistema filosófico y racional. Si esto es así y no estoy equivocado, el fallo del Maestro estriba sólo en hablar de lo que como yo desconoce..., pero yo no he hablado de la “nada”, mientras que el Maestro ha hecho una petición sobre la nada y nada se le puede decir excepto que allí no hay nada. Ergo este “maestro” nuestro se merece que a la respuesta que dio al contertulio Juan A. Rodríguez Molina en el Foro de religión, se le gire en su contra..., a saber cuando dijo:
<Cuando uno no sabe responder a lo que se pregunta, y en lugar de dar respuestas da consejos, o nos hace creer que no sabe leer, o de veras no sabe hacerlo.>... Y esto es tan estupendo que podría ahora girársele del revés y decirle a este “maestro” González:

<<Cuando uno no sabe preguntar de lo que se pregunta, en lugar de buscar respuestas y consejos, debería convencerse de que no sabe leer ni entender, o de veras no sabe ni aproximadamente hacerlo.>>

Mejor es callar.

En fin... yo juraría que nuestro maestro González es también un admirador de Witt, y que arroja continuamente la escalera porque ni él mismo se entiende a sí mismo. En eso nos parecemos: yo tampoco le entiendo. Jamás he entendido a los musagetas de la filosofía. Adiós.
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Jesús González Maestro



Registrado: 20 May 2005
Mensajes: 31
Ubicación: Vigo

MensajePublicado: Sab Sep 03, 2005 9:48 pm    Título del mensaje: Respuesta a Enrique S. Ward Responder citando

Estimado Enrique:

Muchas gracias por su intervención, llena de interés.

En efecto, entiendo que la obra de Derrida es esencialmente una destrucción de la validez de toda interpretación, pero no de la interpretación en sí, cuyo valor en otro contexto metodológico que no esa el deconstructivismo podrá ser el que resulte de un proceso crítico y racionalista, y por tanto consistente.

Mi pregunta tiene como marco de referencia fundamental el contexto de la interpretación de las obras literarias.

Toda su obra (L'écriture et la différence, La voix et le phénomène, De la grammatologie -sobre todo-, La Mythologie blanche, Marges de la philosophie, por supuesto la popularísima La dissémination, etc.) es la reiteración de lo mismo, lo que usted indica en su intervención insistiendo en esa radical desintegración del logos, y que es indudablemente más ficticia que real, porque las interpretaciones persisten y persistirán más allá de Derrida. (La fantasmagoría de Susan Sontag Against Interpretation no vale desde mi punto de vista un segundo de mi tiempo).

Pero voy a lo que de veras me importa. Podemos decir que Derrida no es nada, como usted mismo dice, y yo también estimo, pero esa declaración es simple, es la expresión de un pensamiento simple. Nos sirve para entendernos usted y yo momentáneamente, superficialmente, y dejar claro un punto de partida o de clausura, pero si nos quedamos ahí no profundizamos. Y no podemos justificar críticamente la inconsistencia de un discurso como el derridiano desde pensamientos simples. Con frecuencia la mayor parte de las críticas que desde la filología se aducen contra la deconstrucción se basan en la historia y el corpus de la filología clásica, y no son críticas consistentes ni eficaces (a veces ni tan siquiera son críticas. La hermenéutica literaria se ha defendido de la deconstrucción con mucha torpeza). No conozco desde la filología clásica la posibilidad de una crítica eficaz contra la retórica -para mí es solo una retórica, que a muchos convence- derridiana.

Por esta razón me pregunto si algún especialista en materialismo filosófico puede ofrecer una interpretación crítica de la obra de Derrida. Gracias.
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J.M. Rodríguez Pardo



Registrado: 10 Oct 2003
Mensajes: 1423
Ubicación: Gijón (España)

MensajePublicado: Lun Sep 05, 2005 10:08 am    Título del mensaje: Sobre Derrida y la posmodernidad Responder citando

Estimados amigos:

Yo no me considero «especialista» en materialismo filosófico (no cabe la especialización en la filosofía académica, si acaso en la doxografía), pero sí que puedo ofrecer un juicio sobre Derrida y la posmodernidad en general. A Derrida puede encuadrársele, desde el punto de vista gnoseológico, entre aquellos que realizan un reduccionismo de toda disciplina al eje sintáctico; es decir, para Derrida todo es lenguaje, experiencia comunicativa, pero además esa comunicación es arbitraria, es decir, que piensa que al haber significantes sin significado (siguiendo la estela de Saussure) al final el lenguaje no sirve para comunicarse. Esto le acercaría a la posición de un sofista como Gorgias y su triple negación: Nada existe; si existiera, no lo podríamos conocer, pues conocemos por palabras, no por el ser; y si lo conociésemos, no lo podríamos expresar, pues expresamos palabras, no el ser. En ese relativismo se movería un Derrida, cual Gorgias de nuestra sociedad democrática de mercado.

Pero en el terreno ontológico la cosa podría tener más dificultades de definición. Dado el carácter sofístico de Derrida y la posmodernidad en general, se le situaría entre quienes consideran que sólo existe lo particular, lo corpóreo (formalismo primogenérico, reducción al Primer Género de Materialidad ) («el hombre es la medida de todas las cosas»); sin embargo, lo que señalan estos posmodernos es que el mundo es lenguaje, experiencia comunicativa, luego estarían recayendo en un esencialismo metafísico, en tanto que sólo dan cuenta del lenguaje abstracto, desligado de todo significado, y por lo tanto al nivel del Tercer Género de Materialidad, a un formalismo terciogenérico), aunque el afirmar que «Todo es lenguaje» le lleva directamente al monismo metafísico del ser, a la materia ontológico-general (M), igual que Tales de Mileto cuando decía que «Todo es agua».

Sin embargo, existen casos como el de Lyotard, que señala que puede tomarse en cuenta el lenguaje en sus implicaciones pragmáticas, como añagaza de los más fuertes (Trasímaco), aunque tal experiencia pragmática nos llevaría siempre a la problemática gnoseológica, no a la ontológica.

Un caso de estudio sobre un autor posmoderno como Deleuze lo tenemos en el artículo de Bruno Cicero Poo, «¿Qué es la filosofía según Deleuze», donde se defiende una posición parecida: la filosofía de Deleuze afirma que todos los problemas son conceptuales (incluso utiliza figuras míticas como el Caos para hablar del comienzo de todo), y todo ello lo decora con algunos conceptos de la filosofía hegeliana. En grandes rasgos, la posmodernidad, y estos autores en particular, serían una pervivencia de la Metafísica idealista francoalemana, en forma de una particular revitalización de la sofística ateniense, a partir de los estudios lingüísticos de Saussure o de la filosofía del lenguaje del Segundo Wittgenstein (Lyotard), con añadidos del psicoanálisis (Deleuze, Lacan).

Otra posibilidad más sencilla, pero que no niega lo aquí dicho, es decir lo que ha dicho Enrique Ward, y es que Derrida, como señala que no se puede decir nada, entonces se convierte en un antifilósofo.

Un cordial saludo,
José Manuel Rodríguez Pardo.
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Jesús González Maestro



Registrado: 20 May 2005
Mensajes: 31
Ubicación: Vigo

MensajePublicado: Lun Sep 05, 2005 10:58 am    Título del mensaje: Respuesta a José Manuel Rodríguez Pardo Responder citando

Estimado José Manuel:

Muchas gracias por su valiosísima intervención, que junto con la de Enrique Ward (me) es sumamente útil.

En efecto, todo cuanto dice permite contextualizar y clarificar una crítica racional del discurso derridiano, y por extensión de buena parte de la sofística posmoderna.

Explicaciones como la suya, de corte materialista, no son fáciles de articular desde la filología (de donde procede mi formación), y menos desde la teoría literaria moderna, esclavizada por mitos inconsistentes (muchos de ellos estimulados por Derrida y sus descendientes: identidad, márgenes, etc.)

Sigo pensando que por el camino del materialismo filosófico la teoría de la literatura puede encontrar posibilidades de renovación enormes. Éste es un campo que actualmente está en manifiesta decadencia (hablo de la teoría literaria). Basta decir que la vanguardia de lo que se dice actualmente en teoría literaria está en el "pensamiento académico norteamericano" (pido disculpas por el oxímoron).

La difusión que a través de la FGB, El Catoblepas y estos foros de discusión es enormemente valiosa. Debe continuar, debe potenciarse de forma realmente efectiva en más disciplinas. Observo que los estudiosos del MF trabajan sobre todo en relación conceptos matemáticos, físicos, etc., pero menos en relación con conceptos literarios (aparte los trabajos de Marcelino Ardura sobre Galdós en el último número de El Catoblepas, y antes sobre Cervantes, al igual que Bueno sobre el Quijote, etc.). Y creo que este campo -la teoría de la literatura- puede ofrecer al MF unas posibilidades de difusión muy importantes, además de las que ya tiene y adquiere en otros.

Por ejemplo, echo de menos en este foro uno dedicado a Literatura y Materialismo Filosófico.

En fin, seguimos adelante, muchas gracias!
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Enrique S. Ward Suárez



Registrado: 16 Feb 2004
Mensajes: 34
Ubicación: Lobos (Argentina)

MensajePublicado: Lun Sep 05, 2005 6:17 pm    Título del mensaje: Responder citando

He hallado un texto que pienso podría colaborar con las preocupaciones de Jesús Gonzalez Maestro. Se trata de "Etnología y utopía" (Colección Azanca, 1, Valencia, 1971). En el parágrafo X, "Sobre las diferencias entre etnología e historia", donde Bueno propone su tesis de que si las sociedades barbaras no tienen escritos es porque estas no tienen historia (a la inversa de como suelen entenderse las relaciones entre ambos términos) se sirve de una expresión de Derrida: Se trata aquí de ensayar los criterios onotológicos de diferenciación entre la Barbarie y la Civilización (...) a efectos de tratar de obtener con su ayuda algún indicio de la conexión entre Ciudad, Escritura e Historia (...). La tesis central se basa en pensar los signos no como un acontecimiento "epifenoménico" que dejase intacta, en lo esencial, una realidad "viviente" ---y, para quienes subrayan ya su consistencia "simbólica", el carácter "epifenoménico" atribuido a la escritura deninciaría, para decirle con expresión de J. Derrida, una concepción "fonocentrista"--- sino como acontecimientos que forman parte "sustantiva" de esa realidad y, por consiguiente, reclaman el tanto de que les sea atribuida una capacidad, mayor o menor, de modificar el resto del "continuo cultural" (pág. 94).
Hasta aquí, Bueno no ha pronunciado ninguna opinión respecto de Derrida. Pero el párrafo lleva esta nota: Sin embargo, creo que el planteamiento de Derrida adolece del mismo exclusivismo que atribuye al "fonocentrismo"; aunque de signo contrario: El "gramacentrismo", ostensible en su propuesta se sustitución de la Semiología por la Gramatología o "ciencia de la escritura". Yo presupongo la tesis de que los fonemas y los grafemas pertenecen a sistemas esencialmente distintos, irreductibles mutuamente, pero en symploké; y que la oposición entre estos sistemas tiene que ver, desde luego, con la oposición entre una conciencia barbara y una conciencia civilizada ---la ciencia indisolublemente ligada a la escritura, de acuerdo con Derrida (aunque sin que ello excluya su esencial vinculación con las operaciones manuales). Vid. J. Derrida, De la grammatologie, en Critique, diciembre 1965 y enero 1966. (pág. 153, nota 31).
Entendiendo que Jesús Maestro circunscribe su preocupación al ambito de la teoría literaria creo que más allá de las distancias el asunto queda bastante claro. Bueno piensa (en 1971, al menos) que la sustitución de un centrismo por otro deja intacto el problema. Dar primacia al lenguaje escrito sobre el lenguaje hablado es caer en el mismo delito aunque ahora a la inversa. Derrida invierte el mismo reduccionismo que denuncia. El orden de los escritos (grafemas) se vincula al orden de los decires (fonemas) sin poder reducirse uno (cualquiera) al otro.
Espero haya sido de utilidad.
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Jesús González Maestro



Registrado: 20 May 2005
Mensajes: 31
Ubicación: Vigo

MensajePublicado: Lun Sep 05, 2005 9:16 pm    Título del mensaje: Respuesta a Enrique Santiago Ward Responder citando

Estimado Enrique!

Muchas gracias por tan interesante referencia. En efecto, poco a poco es posible ir construyendo una crítica racionalista y trituradora del discurso derridiano.

Otro paso va a ser aplicar esta crítica, construida desde el MF, a la aplicación práctica del deconstructivismo sobre los textos literarios. Este último paso puede resultarme más asequible, en la medida en que me encuentre asesorado metodológicamente por el MF.

Por otro lado, el trabajo de Bruno Cicero Poo, «¿Qué es la filosofía según Deleuze», es igualmente recomendable -hay que leerlo, muy bueno-: lo convertiré en lectura de referencia para mis alumnos en la Universidad, lugar desde el que pretendo potenciar al máximo las posibilidades del MF sobre la interpretación de textos y teorías literarias.

Seguimos adelante, mil gracias!
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José Mª Rodríguez Vega



Registrado: 11 Oct 2003
Mensajes: 1429

MensajePublicado: Mar Sep 06, 2005 10:50 am    Título del mensaje: Ideas y conceptos. Responder citando

Hola.

<Pero, ¿en qué consistía esta búsqueda de significado, con total indiferencia por el significado? ¿Y qué finalidad tenía?> (Samuel Beckett: Watt)
..............

¿Pero por qué eso –el psudodiscurso darriniano- sólo habría de verse o criticarse desde el MF? Hay muchas filosofías, que sin ser materialistas, ya han liquidado esa cuestión en su forma esencial. Así y por ejemplo, y ahora que estoy releyendo El mundo como voluntad y representación de Schopenhauer, y a pesar de que para este hombre todo es representación del sujeto cognoscente, en el volumen II de la edición del FCE, pág. 69, en el capítulo sobre “La teoría del conocimiento abstracto o de la razón”, ya se liquida este asunto al decir que de toda palabra escrita o hablada ha de poder darse su contenido empírico, su vinculación a la experiencia, al principio de razón, esto es a las leyes causales de lo que Schopenhauer llama “conciencia sensible” vinculada al tiempo y al espacio. La palabra es concepto o no es nada, y como tal “son el material de la filosofía”, pero no para trabajar “a partir de los conceptos, sino en ellos”... <“Basta con preguntarle ingenuamente a uno de esos arquitectos conceptuales –(o discursivos)- dónde están todos esos conceptos a los que tanto se refiere y cómo conoce las leyes de las que extrae sus correspondientes consecuencias. Nuestro interlocutor se vería obligado en seguida a remitirse a la intuición empírica, lo único en que se presenta el mundo real y a partir de lo cual se crean esos conceptos.
Entonces cabría preguntarle por qué no parte de la intuición dada de un mundo así, donde él podría corroborar a cada paso sus afirmaciones, en lugar de operar con conceptos que sólo son extraídos de aquella intuición y no pueden tener otra validez que la conferida por ella. Pero ahí reside justamente su artificio, en que mediante tales conceptos, en los que, en virtud de la abstracción, se piensa como separado lo inseparable y como unido lo irreconciliable, se pasa por encima de la intuición que les dio origen y con ello se sobrepasan los límites de su aplicabilidad, transitando hacia un mundo completamente distinto del que procuró los materiales de construcción, el mundo de las quimeras.”>
(Pág. 89)

Efectivamente el “mundo no es sólo lenguaje”. Ni la filosofía. El lenguaje es una eminente herramienta para la comunicación, que duda cabe, pero una comunicación sin atenerse a ese “mundo empírico”, de la intuición, es sólo una comunicación de quimeras. No en vano Schopenhauer fué un completo antihegeliano.

Witt, Derrida, Habermas y los “diálogos huecos” zapateriles tan actuales ya han sido criticados por Bueno en –por ejemplo- La vuelta a la caverna (págs. 333 y ss.) Hablar por hablar es decir nada.

La literatura, pues, como cualquier otra actividad ha de revestirse del mundo real y empírico y su forma semántica ha de recusarse siempre de la forma pragmática si no quiere acabar en pura estupidez. Podemos pensar en el mundo de la ficción como aquél que parece más alejado de la “realidad empírica”, primogenérica... Así –por ejemplo-, en el Gargantua y Pantangruel de Rabelais todo puede ser desmesurado por proyección de aquella base empírica, y sin embargo y precisamente por eso jamás hay ahí ni un solo concepto ni palabra que haya arrancado de un mero lenguaje “exento”, de un lenguaje “en sí mismo”.

Todo lenguaje es pensamiento... Aunque no todo pensamiento ha de ser por necesidad traducido en un lenguaje (valga esto en cierta medida para los brutos de Rodríguez pardo)y a veces no es ni lenguaje: El caso de algunos afásicos expresivos –cuya experiencia amarga tengo ahora en el caso de un amigo por derrame cerebral en el hemisferio izquierdo- muestra el contenido del pensamiento intuitivo sin lenguaje cerebral. El jucio queda intacto y también la voluntad... pero el habla ha desaparecido cerebralmente (aunque sin que ello excluya su esencial vinculación con las operaciones manuales-¡!-)... La persistencia de ese sujeto como sujeto operatorio, aunque mermado, muestra lo no esencial del lenguaje para la constitución de la persona: no habrá ahí ni literatura ni filosofía pública posible por falta de expresión lingüística, pero sí hay pensamiento y juicio –él sabe lo que le conviene incluso jurídicamente-, lo que muestra muy a las claras que lo esencial no es la expresión lingüística como afirma esa “sofistica posmoderna”, sino la base intuitiva apoyada en el mundo físico y externo. El caso contrario, el derrame cerebral en el hemisferio derecho, no elimina el lenguaje... pueden hablar... sólo que no dicen nada con sentido, todo son meras palabras aglutinadas a lo “loco”, sin lugar. Esto es lo que parecen padecer nuestros Derridas y Witts y demás morralla, los cuales en el fondo sólo hacen que incluir la Materia en el Ego, pensamiento de pensamiento, acto puro, como se dice en algún lugar de los Ensayos materialistas de Bueno, por contraposición a la “Materia prima” tan crasa ella, por contraposición a la “conciencia sensible” schopenhauriana, conciencia a la cual hemos de ligar al asunto del cuerpo, esto es, en sus relaciones (nerviosas y perceptivas, sensibles, &c.) apotéticas y paratéticas y sin las cuales no sería posible lenguaje alguno.

Ni a la literatura del absurdo (Kafka, Samuel Beckett) le está permitido salirse del contenido empírico, primogenérico. La reducción al sustancialismo y al formalismo terciogenérico que bien dice Rodríguez Pardo, es una pura ficción, un locus. La literatura –y la filosofía-, como cualquier otra cosa humana, es más que grafemas y fonemas. Adiós.
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J.M. Rodríguez Pardo



Registrado: 10 Oct 2003
Mensajes: 1423
Ubicación: Gijón (España)

MensajePublicado: Mar Sep 06, 2005 11:34 am    Título del mensaje: Derrida y su éxito Responder citando

Estimados amigos:

Me gustaría añadir a mis comentarios sobre Derrida una referencia que considero importante: el gran éxito que a nivel sociológico ha alcanzado Derrida en el ámbito universitario, pues se comprueba cómo él y otros autores posmodernos son citados entre los doctorandos de diversas universidades españolas y extranjeras. En el caso de España, son muchos los alumnos que en los Congresos de Filósofos Jóvenes citan la posmodernidad. ¿Por qué ese éxito?

Sin duda reside en la capacidad pragmática de su lenguaje, tremendamente intrincado y lleno de neologismos no bien justificados, lo que atrae a tantos profesores (también de los institutos, así que pobres alumnos), que se sienten así como los que leían La rebelión de las masas de Ortega y Gasset: como una elite por encima de los demás, que no manejan ese vocabulario. Además, este vocabulario ha ejercido un poder seductor que puede emparentar con el sofista Gorgias nuevamente, pues éste, en su Defensa de Helena de Troya, señalaba que no puedes evitar el sentirte atraído por las palabras, por su fuerza poética.

Así, el sofista, mediante la enseñanza de una serie de técnicas retóricas, te daba unos mecanismos para evitar la decepción que sufres al escuchar un discurso de bella factura y no poder realizarlo tú. Y con ese engaño viven muchos profesores: con el engaño de poder justificarte con un vocabulario enrrevesado como algo superior a la masa que lo desconoce.

Un cordial saludo,
José Manuel Rodríguez Pardo.
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